martes, 6 de mayo de 2008

Peon cuatro rey; empieza la batalla

Me encanta el ajedrez, es uno de los sistemas logicos mas simples y da lugar a una cantidad de posibilidades astronomicas. Las relaciones entre las piezas y de estas con el tablero es sencillo, las reglas se pueden escribir con explicacion suficiente en apenas veinte lineas de texto, y sin embargo, la cantidad de situaciones que puede llegar a plantear es tal que hasta ahora ningun ordenador ha sido capaz de resolverlo. Se diseño (parece ser que en la india, con reglas muy parecidas, el nombre sonaba algo asi como "chaturanga" o "chatranj") para ser una simulacion de un campo de batalla, pero ha llegado a ser mucho mas, ha llegado a ser un arte. Al igual que podemos apreciar el valor artistico en la estetica de los fractales (figuras matematicas complejas creadas a partir de ecuaciones simples), y podemos analizar las relaciones matematicas en la musica de, por ejemplo, Johan Sebastian Bach. El ajedrez, partiendo de reglas simples, nos provee de la estetica del movimiento, un baile de treinta y dos piezas donde, al igual que en cualquier disciplina artistica, se refleja la personalidad y sentimientos de cada jugador.

Al jugar al ajedrez se descubre que la valoracion puramente tecnica de las jugadas es tan valiosa como el instinto del jugador. Es decir, la relacion de armonia entre las piezas, los movimientos fluidos, lo "a gusto" que esta cada pieza en su espacio, la simetria entre los flancos, son al fin y al cabo relaciones matematicas que subconsciente analizamos y con las que visualmente nos sentimos comodos. Desde luego la partida es una lucha, la batalla de dos generales donde han de verse comprometidas sus habilidades para el caso: reflexion, poder de calculo, principios estrategicos y tacticos, prudencia, valor, valoracion del plan trazado con revision en cada jugada, adaptacion a giros inesperados, etc... pero tambien es una obra de arte bifrontista, como pintar un cuadro a cuatro manos, donde cada artista sigue los trazos del otro implementando a la vez sus propios rasgos.

No se a donde conducia todo esto, solamente me apetecia hablar un poco de ajedrez, y como el blog es mio pues.... jejeje. Seguramente otro dia intente poner algo mas interesante sobre el tema

Eso si, hoy añado algunas citas de un indiscutible maestro de la literatura: Jorge Luis Borges


"Los dioses combaten contra los gigantes glaciales. Los gigantes quieren escalar el cielo subiendo por el arco iris, que se rompe. El sol se oscurece, la tierra se anega en el mar, del firmamento caen las claras estrellas.
La sibila hace un esfuerzo último y ve la tierra que resurge y los dioses que vuelven a la pradera, como al principio, y encuentran las piezas de ajedrez en el pasto y hablan de las batallas que fueron"


Ajedrez
I

En su grave rincón, los jugadores
rigen las lentas piezas. El tablero
los demora hasta el alba en su severo
ámbito en que se odian dos colores.

Adentro irradian mágicos rigores
las formas: torre homérica, ligero
caballo, armada reina, rey postrero,
oblicuo alfil y peones agresores.

Cuando los jugadores se hayan ido,
cuando el tiempo los haya consumido,
ciertamente no habrá cesado el rito.

En el Oriente se encendió esta guerra
cuyo anfiteatro es hoy toda la tierra.
como el otro, este juego es infinito.

II

Tenue rey, sesgo alfil, encarnizada
reina, torre directa y peón ladino
sobre lo negro y blanco del camino
buscan y libran su batalla armada.

No saben que la mano señalada
del jugador gobierna su destino,
no saben que un rigor adamantino
sujeta su albedrío y su jornada.

También el jugador es prisionero
(La sentencia es de Omar) de otro tablero
de negras noches y de blancos días.

Dios mueve al jugador, y éste, la pieza.
¿qué Dios detrás de Dios la trama empieza
de polvo, tiempo, sueño y agonías?


"Pensar, analizar, inventar no son actos anómalos, son la normal respiración de la inteligencia... Todo hombre debe ser capaz de todas las ideas y entiendo que en el porvenir lo será".

1 comentario:

Saeba dijo...

La verdad es que echo de menos esas partidas de ajedrez entre tú y yo. Aun sabiendo casi al 100% cual iba a ser el desenlace nunca dejaron de ser interesantes.
Siento no haber podido pasar por ahí durante el puente. Tenemos pendiente una partida a mi regreso.
Tal vez un día deje de ser tan impulsivo/agresivo jugando y tengamos una interesante contienda.